La Magia de Huesca nº6. Verano 2002
 

Desde entonces mucho ha cambiado este centro de ocio y deporte. De su concepción original como aeródromo ha pasado a convertirse en un espacio lúdico en el que todo tiene cabida. José Manuel Ayuda fue el primer instructor de vuelo de ultraligeros con titulación, que hubo en Aragón, un título que obtuvo en Monflorite en 1991. Pero, este monegrino llevaba ya cuatro o cinco años volando y a medida que se le iba metiendo el gusanillo de surcar los aires empezó a meterse de lleno en ese mundo. Primero comenzó vendiendo aviones, distribuía y montaba los ultraligeros. Decidió montar su propio aeródromo, el germen del actual centro de deporte de aventura. Pronto se dio cuenta que había que diversificar para sobrevivir y fue entonces cuando puso a funcionar su desbordante imaginación al servicio de sus conocimientos mecánicos para crear nuevos deportes y nuevas alternativas de ocio.
Del primer hangar ha pasado en la actualidad a tener dos de 1.500 m2. Pero, casualmente, esa primera actividad es lo que menos le da de sí, aunque continúa formando pilotos y cada año salen de su aeródromo seis o siete nuevos titulados. Sin embargo, los vuelos son poco demandados y ahora suele centrarse en trabajos para fotografía aérea para medios de comunicación y también para proyectos de la comarca.

Hotel subterráneo
José Manuel Ayuda anda ahora metido en una nueva empresa que no se verá desde el aire.
El director del Centro de Deportes de Aventura Tardienta quiere construir un hotel de tres estrellas, con claras influencias árabes, similar a lo que se puede contemplar en las cuevas de Matmata de Túnez, en una loma que se encuentra a la derecha de la entrada al recinto. Pero, como siempre en este espacio, no será un alojamiento al uso, ya que Ayuda quiere horadar la montaña para levantar dentro el hotel. Hasta el momento, cualquiera de las 10 a 12.000 personas que pasan al año por allí que quieran pernoctar tiene que hacerlo en la jaima que se trajo de El Rif para recrear, todavía con más fidelidad, el paisaje de esas otras tierras desérticas. Cuando el hotel sea una realidad, los que deseen un alojamiento más cuidado podrán también quedarse a dormir junto a los camellos, ultraligeros, "Uy, uy, uys", sidecars y demás "locos cacharros" que pueblan los rincones de este centro de aventura y ocio.
La clave del éxito de este recinto es no dejar de sorprender y, por eso, José Manuel Ayuda anda dándole vueltas a la cabeza para conseguir que el Centro de Deportes de Aventura oferte lo único que le falta: actividades por el agua. Paseos en barca por el Canal de Monegros entre Tardienta y Robres es otro de los proyectos que lleva entre manos para intentar que cada día el centro ofrezca más atractivos y para que la comarca en la que ha decidido sacar adelante su empresa sea conocida de una forma más "refrescante".
A todas estas actividades ideadas por Ayuda hay que añadir circuitos de quads, travesías en bici de montaña, paseos en sidecars antiguos, paintball -simulación de guerrillas con pistolas que lanzan pintura de colores para deshacerse del enemigo- y bicibalón -un partido de fútbol sobre dos ruedas con un gran balón que hay que enviar a la portería contraria siempre subidos en la bici-, una serie de alternativas de ocio que también presentan otros centros lúdicos y que Ayuda también presenta en su "carta" porque, según explica, a la gente lo que más le gusta es llevar, conducir ella misma un aparato, y en el caso del "Uy, uy, uy" o "La Monegrina" es imposible. Por eso, el director del Centro de Deporte de Aventura Tardienta hace lo posible por combinar actividades clásicas y tradicionales con sus inventos. Una sabia decisión con la que ha logrado que ese desconocido pedazo de Aragón sea cada día más nombrado y muchos españoles sepan ya situarlo en el mapa.

 
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